Salud celular · Medicina funcional
Tomas NMN para que tu cuerpo fabrique NAD+. Pero después de los 40 hay una enzima —el CD38— que se multiplica y degrada ese NAD+ apenas se forma. Reponer sin proteger es llenar un tanque que gotea. Esto es lo que la medicina funcional está haciendo al respecto.
Hay una conversación que Nathaly Marcus dice tener casi todas las semanas en consulta: alguien llega con un frasco de NMN en la mano, lleva seis u ocho meses tomándolo, y no está seguro de haber sentido nada.
La primera reacción de casi todo el mundo es la misma: «me vendieron un frasco malo». Se cambia de marca. Se sube la dosis. Se prueba otro precursor. Y el resultado suele repetirse.
El problema, dice, casi nunca está en el frasco. Está en algo que ocurre después de tragarlo.
El NAD+ (nicotinamida adenina dinucleótido) es la coenzima que las mitocondrias usan para convertir la comida en energía. Sin ella no hay latido, no hay pensamiento, no hay reparación de tejidos. Está en cada una de los billones de células del cuerpo.
Y disminuye con la edad. La literatura científica ha documentado de forma consistente que los niveles de NAD+ hacia la mediana edad son una fracción de los que había en la veintena.
Hasta aquí, nada nuevo. Es la razón por la que el NMN se volvió el suplemento de moda: el NMN es el precursor directo del NAD+, el ladrillo con el que el cuerpo lo reconstruye. El mecanismo es sólido y está bien descrito.
Y conviene dejar clara la diferencia, porque casi todo el mundo la mezcla: el NMN es el ladrillo. El NAD+ es lo que se construye con él. El ladrillo no es el problema. El problema es lo que pasa con la construcción.
La pregunta que casi nadie hace es otra: si estoy reponiendo, ¿por qué el nivel no sube como debería?
Porque reponer y conservar no son lo mismo.
El CD38 es una enzima presente en la superficie de muchas células. Es una NADasa: su función es degradar NAD+ — es decir, consumirlo. Y hay un detalle incómodo: la expresión de CD38 aumenta con la edad. La investigación en modelos preclínicos apunta a que este aumento es uno de los motores principales de la caída del NAD+ a partir de la mediana edad.
Por eso el titular de este artículo no dice «se come tu NMN». El NMN entra bien. Lo que desaparece es el NAD+ que tu cuerpo acaba de fabricar con ese NMN, antes de que tus células alcancen a usarlo.
El NMN no dejó de funcionar. Lo que pasó es que después de los 40 hay que hacer dos cosas a la vez, no una.
Esa es, textualmente, la frase con la que Nathaly Marcus resume su protocolo.
Su planteamiento es que a partir de los 40 el aporte de precursor se queda corto por sí solo, y que la estrategia completa tiene tres piezas que trabajan juntas:
Aportar. Proteger. Activar. Las tres, o el resultado depende de la suerte.
Y aquí está el dato que sorprende a quien ya es cliente de Fortcore: la fórmula de NAD+ de la marca ya trae el escudo y la chispa dentro. No hay que comprar tres frascos ni armar nada. Son dos.
1,000 mg de NMN500 mg de NAD+250 mg de quercetina150 mg de resveratrol (98%)
Cuatro cápsulas al día, repartidas en dos tomas. El NMN de Fortcore aporta 500 mg por cápsula — el doble o el cuádruple de lo que trae la mayoría de los frascos de venta masiva, donde es habitual encontrar entre 125 y 250 mg por porción. La fórmula de NAD+ aporta la coenzima directa junto con la quercetina y el resveratrol en el mismo complejo.
Es la diferencia entre tomar un ingrediente y seguir un protocolo.
Este es exactamente el esquema de dos fórmulas del que habla el artículo.
Ver el Protocolo Marcus →Formulado por medicina funcional · Envío desde EE. UU.
Cuando se le pregunta por qué reunió las dos fórmulas en un solo protocolo en lugar de venderlas sueltas, su respuesta es directa: «porque en consulta no receto un ingrediente. Receto un esquema. Y el esquema incompleto es la razón número uno por la que la gente cree que esto no le sirve.»
«Llevaba casi un año con NMN de otra marca y honestamente no notaba gran cosa. Sumé la fórmula de NAD+ como me explicaron aquí y la diferencia en la tarde fue lo primero que noté.»
Lleva 3 meses con el protocolo
«Tengo 43 y entreno cinco días. Lo que más me cambió no fue el gimnasio, fue llegar a las 6 de la tarde con cabeza para trabajar. Lo del CD38 nadie me lo había explicado así.»
Segundo mes
«Compré por curiosidad y me quedé por la guía que viene con el protocolo. Ahí entendí que estaba tomándolo a la hora equivocada todo este tiempo.»
Compró el protocolo de 3 meses
Hay una última pieza que no cuesta un peso y que, según Nathaly Marcus, cambia por completo el rendimiento del protocolo: cuándo se toma.
La producción de NAD+ sigue un ritmo circadiano. Tomarlo a deshora es como regar una planta a medianoche: el agua entra, pero no en el momento en que la planta la usa. Por eso el protocolo no se entrega solo con los dos frascos.
Manual de Sincronización Celular — la guía en PDF de Nathaly Marcus con el horario exacto de cada toma, qué combinar y qué evitar en la misma ventana, y el ajuste para quien entrena o hace ayuno intermitente. Se envía al correo inmediatamente después de la compra, incluida con el protocolo.
Fortcore vende directo, sin farmacias ni intermediarios. Comprando las dos fórmulas sueltas, el total es $127.76. Dentro del protocolo, quedan en $109.88 — y la versión de tres meses baja el costo diario todavía más, que es como Nathaly Marcus recomienda evaluarlo, porque este tipo de esquema no se juzga en dos semanas.
Las dos fórmulas del esquema completo, más el Manual de Sincronización Celular.
NMN 500 mg · 60 cápsulas + NAD+ con quercetina y resveratrol · 60 cápsulas
Formulado por medicina funcional · Análisis de terceros · Envío desde EE. UU.
No necesariamente. La lógica del protocolo es sumar la parte que casi nadie tiene — el escudo y la chispa — más que sustituir el precursor. Dicho eso, conviene revisar cuántos miligramos reales trae por porción el frasco actual, porque en el mercado masivo es común encontrar entre 125 y 250 mg.
Porque las dosis útiles de cada componente no caben en una sola cápsula sin recortar alguna. Separarlo permite mantener 500 mg de NMN por cápsula y la dosis completa de quercetina y resveratrol en la fórmula de NAD+.
Varía por persona. Lo más habitual en consulta es que los primeros cambios se reporten alrededor de la tercera o cuarta semana. Por eso la recomendación es evaluarlo a los dos o tres meses y no a los siete días.
Llega al correo con el que se hizo la compra, en cuestión de minutos, en formato PDF. Se puede leer desde el celular o imprimir.
Las fórmulas están hechas en EE. UU., con análisis de terceros y sin azúcar ni rellenos. Como con cualquier suplemento: si hay medicación de por medio, embarazo, lactancia o alguna condición médica, la decisión se consulta con el médico tratante.
Formulado por medicina funcional · Análisis de terceros · Envío desde EE. UU.
P.D. — Si ya se probó NMN antes sin notar nada, vale la pena mirar dos cosas en ese frasco: los miligramos reales por porción, y si había algo acompañando al precursor. En la enorme mayoría de los casos, la respuesta a la segunda es no.
P.D. 2 — El manual de horarios es la parte que más comentarios genera, y es la única pieza del protocolo que no cuesta dinero: solo cambiar el momento de la toma.
Divulgación: este es un artículo publicitario (advertorial). La publicación puede recibir una compensación. Las historias reflejan experiencias de clientes y los resultados individuales varían.